O como la balanza se inclina hacia quienes más tienen.
Simplemente, hoy la escasa, mínima, por no decir ninguna, fe que me quedaba en la justicia (ya no hablo del conjunto de leyes y personas que las "aplican", sino en el concepto de justicia generalizado) ha desaparecido.
En los titulares de los telediarios he escuchado que Farruquito, esa maravillosa persona, ese ejemplo a seguir, de quien los medios de comunicación han pasado pendientes tanto tiempo porque, oh! injurias y calumnias!, se le acusó de atropellar a un malvado y odioso peatón que tramaba maquiavélicos planes para esclavizar a la humanidad mientras paseaba al perro y compraba el pan, ha decidido recurrir la sentencia por la cual se le condenaba a 16 meses recluído en una carcel a la que ni siquiera se acercaría. Ha decidido que, como algo así estropearía su historial, puede tratar de lograr que su pena pase de 16 meses a la sombra por homicidio involuntario (pero homicidio, a fin de cuentas), a una simple multa... una falta leve... como quien se olvida de ponerse el cinturón de seguridad cuando coge el coche. Claro, él lo llevaba puesto (puesto... hasta las cejas...), y por eso, la pena no puede ser grande. Posiblemente tenga que pagar más yo si algún día aparco en zona azul y la máquina de sacar tickets para el aparcamiento está estropeada...
Lo peor de todo es que, por supuesto, se saldrá con la suya... Oh, pobre Farruquito, que ha perdido dos puntos del carnet por matar a alguien al volante... que malvada y tiránica es la justicia...
Y después, un rato más tarde, me entero del plan de acción de George W. Bush Jr. para Nueva Orleans. Primero, rescatar a los supervivientes. Segundo, repartir alimentos. Tercero, reparar las infraestructuras petrolíferas dañadas.
Los hospitales, colegios, plantas depuradoras de agua, y demás elementos necesarios para el regreso a la normalidad no sirven de nada, dan absolutamente igual... Lo importante es el petróleo. No me extraña que grupos de ciudadanos se atrincheren y traten de evitar que los militares lleguen hasta ellos... Viendo la eficacia de los planes de George, yo haría lo mismo... Una vez más, los ciudadanos corrientes poco importan, lo que de verdad cuenta es el bienestar de los mejor posicionados, de aquellos cuyo apoyo económico puede salvarte el culo. Una vez más, los peor parados son los ciudadanos de a pie, aquellos con cuyo sudor e impuestos se construye el futuro... O cuyo dinero se malgasta en guerras... Pero esa es otra cuestión...
Son momentos en los que realmente te planteas que una revolución es necesaria, que las cosas deben cambiar... Y creo que mucha gente piensa así... Pero por desgracia, somos los que no tenemos todo ese dinero a favor del cual se inclina la balanza, la cual está demasiado arraigada como para poder derribarla y plantar una nueva (y más equitativa) en su lugar...
MasterJ — 04-09-2005 22:46:02